Una chica normal de su generación

Dicen que la infancia marca para el resto de nuestra vida. Muchos de los miedos o traumas acostumbran a tener sus raíces en experiencias de la niñez, según explican psiquiatras y psicólogos. Si un experto en la mente me analizara quedaría claro que mi altura fue mi particular trauma infantil: me hacia sentir diferente al resto de las niñas de mi clase, era pésima en el deporte, por mi apariencia los adultos me trataban como alguien más mayor y los chicos que me gustaban no crecían.

Imprimir

De todo aquello ya queda poco, casi nada, sólo un aspecto todavía me incordia: existen pocos hombres altos. A los pocos hombres altos de nuestro país se suman los pocos hombres que están a la altura (requisito todavía más importante) y de un modo asombroso las probabilidades de encontrar alguien interesante se minimizan. Una parece estar abocada a la soltería de por vida, porque si algo tengo claro es que es mejor estar sola que mal acompañada.

Mareando por You Tube empezamos a hablar con una amiga de la televisión que nosotras (en versión infantil) consumíamos a finales de los 80 y a principios de los 90. Quedamos horrorizadas. Con mi mentalidad y bagaje intelectual actual, pensé qué poco educativos, machistas y pedagógicos eran los dibujos o programas que me encantaban de pequeña.

Uno de los iconos infantiles de nuestra generación fue Xuxa, quien anteriormente había protagonizado películas eróticas y había sido un sex-symbol en Brasil. Quizá era un anzuelo para que los padres (machos) –absorbidos por sus responsabilidades profesionales– pasarán más tiempo con sus hijos. Yo era una fan de Xuxa. Me compré sus discos y sus chanclas; no me perdía el programa los domingos en Telecinco, quería ir a la Casa de la Guasa, aplastar un pastel en la cara del equipo contrario e imitaba a Xuxa imaginándome en un programa similar llamado Isa Park. En el fondo Xuxa es el icono infantil más soft, porque cuando pienso en Leticia Sabater con los niños y en el canal cultural de la televisión pública…

Supongo que la televisión también nos preparaba para la dureza de la vida real. Si no es así me cuesta entender que tres de las series más míticas de esa época fueran culebrones dramáticos, lacrimógenos y muy crueles para los niños: Heidi, Marco y Candy. A Heidi su abuelo no la quería, su mejor amiga iba en silla de ruedas, su mejor amigo tenía que trabajar como un adulto y la Señorita Rottenmeier la encerró en un sótano sin apenas comida. El pobre Marco se pasa su infancia buscando a su madre, mientras que Candy era huérfana, maltratada por su familia de acogida y por una chica celosa por su historia de amor.

Después de tanto drama hacia falta un poco de violencia para hacernos personas competentes de la mano de Bola de Dragón o Bola de Drac para los que la vimos en TV3. Artes marciales, sangre, golpes, hombres lobos, una estirpe familiar dedicada a la lucha y unos personajes malísimos (la mayoría de los cuales acababan siendo buenos) nos deleitaban de pequeños. En cierto modo, también había mucho realismo en todo ello, una preparación para el ring del mundo laboral.

No sólo la violencia estaba presente en nuestro imaginario infantil, también el sexo. Al Follet Tortuga /Maestro Roshi le salía sangre de la nariz o le caía la baba, cuando veía tías buenas, con las que se perpetuaba esa imagen de mujer de medidas perfectas que tantos desordenes alimenticios ha generado en las adolescentes. Bulma era otro personaje cuya esbeltez era poco realista (se nota que la creó un hombre pensando en su ideal de belleza), sólo su inteligencia correspondía a la realidad.

Bulma_IsaPiBlog

Otros pervertidos en la programación infantil eran de la serie que llamábamos erróneamente Arale, el Doctor Slump, que olía las bragas de su amada o de cualquier chica sexy; o Chicho Terremoto que levantaba la falda de las chicas. Ahora Chicho se decepcionaría porque llevamos sobre todo pantalones.

A mis padres nunca les había hecho gracia Bola de Drac o El doctor Slump y ahora de mayor les comprendo. Tampoco me gustaría para mis hijos. Sin embargo, una serie que a simple vista parece inofensiva, mis padres así lo creían, con los ojos de adulta (o de lo políticamente correcto de ahora) no me ha parecido tan blanca o al menos nada acorde a la mentalidad educativa actual. Me refiero a Tom y Jerry que se dan golpes y porrazos y se persiguen con martillos o pistolas en mano. Además de aparecer fumando sin tener en cuenta las zonas de fumadores y su público infantil.

tumblr_lyadv5nqtK1qbrdf3o3_400

A pesar de ello, aquí estoy, con una vida normal, como el resto de los de mi generación: precariedad laboral, relaciones efímeras, chicos con pánico al compromiso, sueldos que no llegan ni a los 1.000 euros, cumplir los 30 años con una perspectiva de futuro y oportunidades bastante negras… Vamos, que soy una chica corriente del siglo XXI en nuestro país, que como todos veía Xuxa Park, Bola de Drac, Arale, Tom y Jerry…

7 Comments

  1. 19 septiembre, 2015  20:52 by Bea

    hola! Yo también soy la alta de la clase, pero éramos unas 3 mas o menos igual. Ahora soy mas alta que mi marido, y nunca hemos tenido ningún problema ni ningún impedimento!! Lo que tu dices Isa, lo importante es estar a la altura.

  2. 19 septiembre, 2015  15:28 by Isa Pi

    Todos tenemos nuestros complejos...

  3. 19 septiembre, 2015  13:42 by Laura

    Yo tb era la más alta de la clase, un año incluso gané a los niños más grandotes, y eso tb me acomplejaba. Lo malo es que la gente, incluida la mayor, comprende los complejos de una chica bajita pero no la de la gente demasiado alta, cuando sigue siendo lo mismo: estás fuera de lo normal, así que no era fácil. Por otra parte mi mejor amiga era la más pequeña de la clase jaja, yo creo q nos unían nuestros complejos.

  4. 15 agosto, 2015  21:26 by Zumbado

    Es que bola de dragón no era para Chicas, sino para chicos. No deberías de haber visto esa serie. Yo la veía y me vino magnifico verla. Soy soldado profesional de las fuerzas especiales. Mi vida en el cuartel hubiera sido un infierno sino llega a ser por bola de dragón. Te enseñaba que mas vale llevarte un tortazo que salir huyendo. El primer día, con las novatadas todos agachaban la cabeza y cedía. Yo fui el único novato de mi barracón que se negó a la novatada saliendo a hostias con un cadete. Me partió la cara y le amonestaron. Al día siguiente se cuadraban todos a mi presencia, hasta los soldados que llegaban dos años. Me gane el respeto 24 horas después de ingresar en el ejercito. Me costo una paliza y tres días encerrado. Pero me gane el respeto. Aquello fue una inversión. En cambio, los que cedieron a la novatada no les partieron la cara pero muchos se fueron del ejercito el primer año después de todo un año de puteo de servir de jarrillos de mano. Descargando camiones y haciendo el trabajo pesado.

    Es que la vida es así, tal y como se retrata en bola de dragón, no se trata de ganar o perder, se trata de no achantarse. Si te tiran al suelo pues te vuelves a levantar. Y si te vuelven a tirar pues te vuelves a levantar. Es duro, pero es lo que hay.

    Sigo en el ejercito, ahora soy teniente, mentiría si te dijera que ahora nadie me levanta la voz, porque la verdad es que nunca permití que nadie me la levantara, ni siquiera un teniente cuando era soldado raso. Eso ellos lo ven y te marca el futuro. La vida es así. El capitalismo es así. Competencia entre trabajadores a navajazo trapero para progresar a mejor. Si no te gusta este método, pues prueba cambiar el mundo. El comunismo por ejemplo es todo lo contrario. Yo soy comunista pero como vivimos en un capitalismo y parece que nadie desea un comunismo y que todos adoran el capitalismo. Pues capitalismo se ha dicho, y yo el primero en pegar navajazos.

    Eso era goku. Hicieron bien en poner bola de dragón, salíamos de una dictadura, firmábamos la anexión a Europa y al euro. La mercantilizafion de todo. El capitalismo salvaje liberal y el salvese quien pueda. Por eso había que ver Bola de Dragón. Cuando nazca mi primer hijo que viene en camino pienso regalarle la serie entera de bola de dragón cuando tenga seis o siete años. Y me encargare de que la vea y de que la viva y que la ponga en practica en el colé. Quiero que de mayor mi hijo sea un cabronazo. No me importa que lo expulsen del colegio por liarse a tortazos, acabara en el ejercito como yo, es lo mejor que me ha pasado en la vida. Buen sueldo, vida guapa, moto, armas de fuego, me jubilare a los 48 y paguita vitaliCía. Además, a las mujeres que tanto nos tacháis de brutos en el fondo OS gusta los machotes con musculitos. ¿Ya esta bien de criticar

  5. 26 agosto, 2014  11:24 by Isa Pi

    Lo de ser alta me "amargo" la infancia... pero ya pasó!!!!Veo que no era la única, esto es un alivio!!!!! Ya digo yo que tendré que ir a vivir a Dinamarca para encontrarme con un hombre de altura! A mi Heidi me encantó (debo reconocer que lo pastelón me enganchaba, me pasó lo mismo con Candy) y Chicho Terremoto lo veía más con mis primas porque a ellas les encantaba. Gracias por el comentario. Buen martes Beatriz!!!

  6. 26 agosto, 2014  10:16 by Beatriz

    Por cierto!! siempre he odiado Heidi...que serie más pastelosa y tonta, al menos para mí, eso sí, de Chicho Terremoto era superfan.

  7. 26 agosto, 2014  10:15 by Beatriz

    Jajajajaja! Que identificada con lo de la alta de la clase. Recuerdo esa filita para entrar y que sobrasalía, yo y solo yo, como le rogaba a mi madre "mamaaaa no quiero crecer más" y que cierto es , eso de que pocos hombres te superan en altura, y más cuando te pones algo de tacón...en fin, también digo que prefiero tener cierta altura a ser un tapón de alberca, las cosas como son...

    Buen martes Isa,

    Un saludo,

    Bea

Leave a reply

Your email address will not be published.

Leave a reply

 
 

El romanticismo ha muerto

Vivimos en la sociedad consumista y materialista hipnotizada por la rapidez e inmediatez de Google, Tinder, la comida basura, el sexo rápido… convirtiendo las relaciones en objetos[...]

 

Uso de cookies

Nuestra web utiliza cookies propias y de terceros, Si continua navegando, consideramos que acepta el uso de cookies. Las cookies permiten a una página web, entre otras cosas, almacenar y recuperar información sobre los hábitos de navegación de un usuario o de su equipo. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra Política de Cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR