Periodismo rancio y moribundo

Estoy preocupada. El periodismo va mal. En mis tiempos universitarios ya auguré un futuro poco prometedor. Fue cuando Letizia Ortiz se convirtió en princesa de Asturias y se dispararon las inscripciones en mi facultad. Las nuevas matriculadas soñaban con casarse con un príncipe, en lugar de desempeñar una profesión liberal, necesaria en una democracia. Seré sincera. Yo tampoco quería ser corresponsal de guerra ni trabajar en temas de política en el New York Times. Soñaba con aportar mi granito de arena desde la sección de cultura de cualquier medio.

La realidad es que trabajo en algo relacionado con la cultura, pero cada día debo pedir perdón por ello, por hacer algo infravalorado por las grandes protagonistas: la política y la economía. ¿Qué queréis que os diga? No entiendo su buena prensa. Una sirve para masajear al gobierno de turno para que dé alguna subvención y la otra para hacer la pelota a las marcas para que se apiaden y pongan algo de publicidad. Y los obreros del periodismo sobrevivimos inmersos en la precariedad, mendigando por el pago de un trabajo freelance que realizamos hace medio año.

Otro indicio de la epidemia mortal del periodismo fue el nuevo protocolo de actuación de una de las vacas sagradas: La Vanguardia. Así lo cuenta el blog www.hastalosmegapixeles.com, que parafraseo porque yo soy incapaz de explicarlo mejor: “Así que tras despedir a media plantilla, librarse de los fotógrafos y, en definitiva, convertir el periódico en la misma mierda que la inmensa mayoría de sus competidores, han decidido echarle un poco más de morro al tema y pedir directamente crónicas gratis a los estudiantes de periodismo que les haga ilusión adentrarse en el divertido mundo de los que escriben sin ver un duro. Becarios 2.0, sería el concepto”.

¡Pobres universitarios! Hacen este tipo de encargos para ponerlo en el currículum y así ser contratado como redactor algún día. ¡Qué ilusos! Si nunca contratan a nadie, siempre habrá un nuevo becario 2.0 para hacer artículos de gratis. Yo estuve en una agencia de noticias y me dijeron que si quería continuar debía matricularme en otra carrera para que pudieran renovarme como becaria. Estábamos en los albores de la crisis – ahora quizá me hubiera reprimido – y les dije que mi trabajo tenía un precio. Me alejé de esos explotadores de personas, que ahora encuentras en cada esquina. Ya veo que el futuro está en pagar por trabajar.

LaVanguardiaBecarios_IsaPiBlog

Otra cuestión a tener en cuenta es qué tipo de periodismo puede surgir de personas con muchas ganas de hacerlo bien, pero sin experiencia, y de profesionales cuyo sueldo sólo les permite sobrevivir. No aspiro a ser multimillonaria como redactora, pero sí recibir una recompensa justa y proporcionada a la tarea desempeñada. A Pedro J. Ramírez lo echaron de El Mundo porque incomodaba al Gobierno. La broma costó 13,5 millones de euros por el finiquito y la cláusula de no competencia, mientras que los trabajadores de Unidad Editorial se bajan el sueldo o sufren algún tipo de ERE.

De la prensa escrita me paso a la televisión. Me centraré en Hable con ellas, un programa que no practica un periodismo muy ortodoxo, más bien es entretenimiento con pinceladas de periodismo, pero me sorprendió positivamente por darse en un canal antagónico a mi modo de entender el medio catódico. Estas cinco entrevistadoras, mujeres para más inri, sonsacaban titulares jugosos y sus quehaceres heterodoxos de madrugada conseguían ocupar trending topics y los post de los blogs.

HableConEllas_IsaPiBlog

La mezcla de perfiles de las integrantes, unos más periodísticos y otros más del mundo de la interpretación, dotaban al producto final de un híbrido interesante para el entretenimiento con dosis de calidad. Sin embargo, mi tímida admiración hacia Telecinco pronto terminó. A Natalia Millán, una dama del teatro, la sustituyeron por Rociíto. ¿Podéis decirme qué puede aportar esta mujer en un programa de entrevistas? Creo que no tiene ninguna carrera en su haber y apenas tiene experiencia laboral, a menos que cuente su paseo por la farándula, antes de que desapareciera al cobrar la herencia de su madre. Y mientras los periodistas de verdad están trabajando en Zara o MacDonalds.

RocioCarrasco_IsaPiBlog

Ya puestos en el entretenimiento televisivo – ahora me alejo del periodismo puro y duro – me gustaría mencionar la última gran apuesta de nuestro canal público: Sábado sensacional . TVE emitió un producto “made in José Luis Moreno”, presentado por Ana Obregón con la estelar actuación de Isabel Pantoja y su hijo Kiko Rivera. Revimos la caspa de 20 años atrás. Lo peor de todo es que fue lo más visto del sábado. Sinceramente, creo que el gobierno no puede recortar más en cultura o el país se hundirá aún más.

Mi conclusión es que impera un periodismo rancio. Pensaba que con el fin del Franquismo se había terminado. No obstante, cuando los periódicos son redactados por becarios, las secciones de política y economía idolatran al poder, Rociíto hace entrevistas y José Luis Moreno produce programas, con audiencia, en el canal público todo indica que el periodismo está moribundo. Creo que sólo pueden reanimarlo todas esas fantásticas iniciativas que pululan en la red de jóvenes graduados en busca de su sitio. Tengo la puerta abierta a la esperanza.

4 Comments

  1. 14 agosto, 2014  20:48 by Isa Pi

    Tienes toda la razón. Cuando empiezas a estudiar crees que serás Gabilondo y la realidad es que eres el último mono –si tienes la suerte de estar en un medio– y a obedecer no vaya a ser que las marcas o los políticos se enfaden. Casi ya no es el cuarto poder, sino un medio de relaciones públicas. Tengo esperanza en internet, dicen que es el quinto poder, pero a veces también me desanimo. Y siempre digo que si alguien duda entre periodismo y otra carrera, mejor la otra. La pena es que no se cree en el Periodismo de verdad, da miedo. ¡Gracias por tu comentario Carolina!

  2. 14 agosto, 2014  17:12 by Carolina

    A mi me sabe mal por todos aquellos estudiantes que piensan podrán cambiar el mundo con sus artículos. Así pensaba yo al terminar la carrera. Pero la realidad es muy dura. Estamos en un mundo controlado por partidos políticos y cosas así... todos los medios de comunicación están influenciados y si no haces lo que piden a la calle. Y así llevo yo 4 años en el paro y sabiendo que será muy difícil encontrar trabajo en este medio. Espero que tengas razón y las nuevas generaciones de periodistas (con buenas ideas, las de verdad) puedan cambiar el panorama televisivo.

  3. 14 agosto, 2014  15:22 by Isa Pi

    Gracias Patrick por tu comentario! Creo que si supieran la realidad muchos se lo pensarían antes de estudiar esta carrera.

  4. 14 agosto, 2014  15:08 by Patrick

    Apoyo y suscribo! Demasiadas luces con las que engañar a los estudiantes, futuros periodistas.

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