Las series nos toman el pelo descaradamente

Entiendo que la función de las series es evadirse y crear un mundo propio similar a nuestro día a día para identificarnos e involucrarnos todavía más en sus tramas, pero nos la cuelan descaradamente para que todo parezca más bonito… Las mujeres y los hombres solteros y sin blanca del mundo real sabemos que en algunas situaciones de los personajes la verosimilitud brilla por su ausencia. Aquí algunos ejemplos:

El sobrepeso de Las chicas Gilmore. Con esos desayunos y cenas llenas de grasa, rebozados, fritos y salsas Lorealai y Rory tendrían que estar obesas. En el mundo real, no les entraría ni la talla 46.

El piso de Carrie Bradshaw en Sexo en Nueva York. Carrie es una okupa en su piso o ha heredado una cantidad ingente de dinero, por darle una razón lógica a poder vivir en su apartamento escribiendo una columna sobre sexo y un libro de vez en cuando. Por lo que tengo entendido, un piso en Manhattan cuesta todavía más que en Barcelona – que ya es escandaloso- y además ella no comparte piso. ¡Cuánta ciencia ficción!

Los litros de alcohol de Mad Men. Los personajes de Mad Men tienen que estar, pedo en el curro. Yo me tomo sus copas en el trabajo y no acierto ni una, además de que acabaría teniendo un problema de alcoholismo. Y todo el día deben de estar lavando la ropa porque les debe apestar tanto a tabaco…

Los tacones de la policía Beckett de Castle. Lo siento mucho pero yo si algún día voy en tacón llegó a la vuelta de la esquina y ya estoy extenuada. Imagínate perseguir a un ladrón o a un sospechoso, esto le tiene que provocar un esguince como mínimo. Los tacones no son el mejor aliado de una policía eficiente.

La independencia de los protas de Al salir de clase. En teoría tenían unos 17 y como mucho 18 años y compartían piso. Yo cuando veía la serie les envidiaba un montón. Yo con el uniforme y en casa con mis padres y ellos ya independizados… Cuando en el mundo real incluso los treintañeros viven con los padres sea por comodidad, síndrome de peter pan o porque los precios del alquiler y la compra están por las nubes.


Treintañeros simulando a veinteañeros en Anatomía de Grey. Recuerdo que, en cuarto de carrera, con mi compañera de piso de la universidad no nos perdíamos las aventuras de estos médicos de Seattle, los martes, en Cuatro. Pero nos chirriaba que Meredith sólo tuviera unos dos o tres años más que nosotras – unos 25- porque en ese momento la actriz tenía unos 35 años. Aunque en Al salir de clase era peor porque había treintañeros como Carmen Morales que interpretaban a alumnos de 18 años. ¡Esto sí que es hacerse un lifting!

La casa de Clara Segura en Nit i dia. Salió en los periódicos que la casa real se vendía por 3,2 millones de euros y el personaje de Sara y su marido la tienen en propiedad. Él trabaja en una multinacional y ella es funcionaria, médico forense, ya me gustaría a mí tener estos trabajos pero para permitirte esta casa tienes que ser la Infanta o un ruso. Debo decir que me encanta ver las casas tan chulas que salen en esta serie y que se ubican en Barcelona – aunque un barcelonés de a pie que trabaja como forense difícilmente se lo pueda permitir-.

Si te gusta este post puede que te guste la novela de Mujer Sin Blanca Soltera Busca. Y si quieres también puedes seguirme en Instagram.

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Los inútiles de letras (Parte 2)

Si de algo estoy segura es que a los de letras no hay quien nos calle y que estamos muy orgullosos. Me twittearon: “Estudié Humanidades y lo volvería a hacer”.

 

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